Lecciones de Edomex y Coahuila para el 2024

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Ciudad de México / 05.06.2023 01:11:00

Ningún partido puede decir que en esta elección escatimó fuerza. Morena y el PRI-PAN desplegaron sus más poderosas herramientas, operadores y estrategias para llevarse la victoria. Es por ello que el resultado de esta jornada electoral es una radiografía de qué funciona (y que no) para ganar en México. Hay duras lecciones.

Por un lado, hoy sabemos que muchas de las hipótesis que han definido la estrategia del PRI-PAN son falsas.

Tener “una buena candidata” no es ni remotamente suficiente para que ganen. Alejandra del Moral era una excelente candidata: mujer, arrojada, articulada y joven. Logró aumentar notablemente su reconocimiento de nombre (de 32% a 72% según Enkoll) e inundó el estado de espectaculares y bardas de buen ver. No funcionó.

Tampoco es verdad que una oposición unida derrote a Morena. En Edomex, el elector fue presentado con una boleta dicotómica: Alianza vs. Morena. No funcionó. La salida de Movimiento Ciudadano de la contienda no movió las preferencias electorales. La participación aumentó, pero no por ello se encontraron, como la Alianza creyó, miles de votantes disconformes con Morena. Su hipótesis de cómo ganar en 2024 es pura fantasía.

Lo que sí funciona es dividir a Morena. Cuando el partido dominante se divide, sus posibilidades de derrota aumentan.

La estrategia que la oposición siguió en Coahuila fue bien astuta. En vez de enfocarse en solo lograr una alianza entre fuerzas opositoras, dedicó parte de sus recursos a endulzarle los oídos a distintos precandidatos de Morena a fin de sembrar la idea de que podrían ganar. Y a darle herramientas para hacerlo.

El ego es poderoso. Al alimentarlo en los precandidatos de Morena, la oposición creó dinamita. En Coahuila, el precandidato perdedor de la encuesta de Morena, Ricardo Mejía, no solo compitió contra Morena usando como vehículo al PT, sino que, montado en la idea de que tenía mucho que ganar, incluso se lanzó contra el PT cuando éste le pidió que declinara en favor de Morena. Una historia similar sucedió con Lenin Pérez quien utilizó como vehículo electoral al Partido Verde. Convencido de que ganaría mucho más si seguía su agenda propia, realizó una campaña que dinamitó la alianza entre Morena y el Verde.

Es por todo esto que Morena también tiene mucho que aprender. Asumir que sus huestes se alinearan al resultado de su encuesta de selección interna de candidatos es erróneo. Los incentivos para fracturar a Morena y utilizar a un partido pequeño como vehículo para ganar una elección son demasiado fuertes. Sobre todo ahora que los partidos pequeños han demostrado que pueden contribuir con que Morena pierda.

Es importante reconocer que la encuesta interna de Morena no siempre selecciona al mejor candidato. Por el contrario, dicho mecanismos de selección le da ventaja a los candidatos más conocidos aun si, como es el caso de Guadiana en Coahuila, el candidato solo es conocido por perder. Morena es un partido fuerte, pero no por ello puede darse el lujo de ser un partido de imposiciones. Edomex y Coahuila lo demostraron.

Finalmente, la elección también mostró que el control de los operadores de terreno es crítico para cualquier victoria. Una diferencia entre Coahuila y el Edomex es que en el primero, la maquinaria estatal estaba mucho más aceitada en favor del PRI. A diferencia del Edomex, donde Morena gobierna la mayoría de los distritos electorales, en Coahuila el PRI todavía es rey. El control del territorio ayudó enormemente a la Alianza PRI-PAN y les dio la victoria.

Claramente, estas no son buenas noticias para la oposición. Después de esta elección, Morena se convirtió en el incuestionado rey del territorio. No solo controla 21 gubernaturas, sino que a nivel estatal, gobierna al 70% de la población.

Hay mucho que meditar para ambas facciones.

Fuente:https://www.milenio.com/opinion/viri-rios/no-es-normal/lecciones-de-edomex-y-coahuila-para-el-2024?utm_medium=most-viewed-fir